Redes sociales

Descarga nuestra aplicación

Boletin

Suscríbase a nuestro Boletin de noticias
Estará informado de las todas las novedades

Irene

Irene Megias
Colabora con nosotros

Buscar

La historia de Irene

Boletines de noticia

Contacto Fundación

Sede Central (Madrid)
Emma de León
918 117 973
edeleon@contralameningitis.org

Barcelona
Laura López
622 030 967
lalojimeno@contralameningitis.org

Córdoba
Lourdes Ruiz
670 204 468
lruiz@contralameningitis.org

Gerona
Montserrat Bosch
639 704 872
pellbosch@terra.es


Málaga
Diego Maldonado
607 835 186
dmaldonado@contralameningitis.org

Palma de Mallorca
Liliana Mijancos
91 811 79 73
mijancos@gmx.es

Galicia
Cristina Regojo
654 838 263
cregbal@yahoo.es

San Sebastián
Sol Peón
607 543 412
solica71@hotmail.com

Santander
Santiago García
630 356 305
sgarcia@contralameningitis.org

Segovia
Alicia Hernanz
656 647 530
ahernanz@contralameningitis.org

Sevilla
Silvia Martínez
685 507 262
silviamartinezmoreno@hotmail.com

Carmencita

 

carmencita

Estando en la UCI un pediatra nos dijo que lo que le pasaba a Carmen era "como si te toca la lotería, pero al revés". Después de haber leído vuestros testimonios, creo que os hacéis una idea de lo que pudimos pensar del tema de la lotería (y de las cosas que dicen los pediatras en estos casos).

Muchos de vosotros habéis perdido a vuestros niños, otros los tenéis en casa. Algunos habéis superado vosotros mismos la enfermedad en edad adulta: Nosotros tres estamos comenzando la vida después de la meningitis.

Me animan a que demos nuestro testimonio porque nuestra bebé, Carmen, al mes de edad, ha conseguido superar una sepsis meningocócica, un drenaje externo, y dos infecciones hospitalarias y a sus tres meses recién cumplidos está en casa para contároslo (espero que ella misma cuando sea capaz, de momento se encarga su madre).

¿Os hago una confidencia? Llevo tan poquito tiempo haciendo honor al título de madre que ni siquiera me he acostumbrado a decir "soy la madre de Carmen", pero ahí estamos, yendo a hacerle las pruebas, al centro de atención temprana, con las piernas temblando, rezando, y sí, claro, he vuelto a fumar.

Os diré que las resonancias son feas, el electro seguramente sea anormal... Pero la niña toma el bibe, se mueve, llora y en definitiva hace más o menos las cosas que hace un bebé de tres meses recién cumplidos (con un mes de UCI y 10 días más en planta).

Durante el mes que estuvo la niña en UCI, debatiéndose entre la vida y la muerte, a veces escribía notas en un cuaderno, escribía a Carmen, le hablaba. Las he leído ahora y prácticamente lo único que ponía es “te quiero” y “saldremos de esta”.

¿Qué va a ser de nosotros? ¿Qué va a ser de ella? No se sabe: Nadie en el mundo nos lo puede decir. De momento, vamos de prueba en prueba, de neurólogo a pediatra y vuelta a empezar... Pero aquí está la nena, levantando su cabecita, que es muchísimo más de lo que cabría esperar.

Tenemos que seguir teniendo esperanza y luchando, con todas las herramientas que nosotros, adultos; padres, madres, hermanos, amigos... sí tenemos: Un corazón grande, fe, esperanza, y un cerebro intacto para pensar por dos si hace falta.

He leído vuestros testimonios y todos, sin excepción, nos preguntamos dos cosas: ¿Por qué a nosotros?, y ¿se habría podido evitar/paliar sus consecuencias actuando antes? Os diré una cosa: Toda la vida estaremos dando vueltas a esas preguntas. Siempre. Porque los seres humanos somos así. Yo os quiero decir una cosa: Damos gracias, y la lista es larga, por todos los que nos han ayudado a los tres. Eso va desde la pediatra que intubó a la niña hasta a la camarera del hospital que, cada mañana, nos preguntaba por ella. Quedémonos así, agradecidos por los que nos han tendido la mano, por los que nos ayudan a caminar este camino.
Gracias a todos: Si os parece y apetece, seguiremos dando el testimonio de Carmencita de cuando en cuando. Andando el camino, con lo que quiera traer; esperemos que sea lo mejor.

Marta, la mamá de Carmen