Redes sociales
Descarga nuestra aplicación
Boletin
Testimonios
Buscar
La historia de Irene
Contacto Fundación
Sede Central (Madrid)
Emma de León
918 117 973
edeleon@contralameningitis.org
Barcelona
Laura López
622 030 967
lalojimeno@contralameningitis.org
Córdoba
Lourdes Ruiz
670 204 468
lruiz@contralameningitis.org
Gerona
Montserrat Bosch
639 704 872
pellbosch@terra.es
Málaga
Diego Maldonado
607 835 186
dmaldonado@contralameningitis.org
Palma de Mallorca
Liliana Mijancos
91 811 79 73
mijancos@gmx.es
Galicia
Cristina Regojo
654 838 263
cregbal@yahoo.es
San Sebastián
Sol Peón
607 543 412
solica71@hotmail.com
Santander
Santiago García
630 356 305
sgarcia@contralameningitis.org
Segovia
Alicia Hernanz
656 647 530
ahernanz@contralameningitis.org
Sevilla
Silvia Martínez
685 507 262
silviamartinezmoreno@hotmail.com
| Falete |
|
H Estando en casa no dejaba de encontrarme mal, así que estuve aguantando con los dolores y mi mal cuerpo, pero pasado un tiempo oportuno decidí de nuevo ir al hospital. Cuando llegué me hicieron analíticas y de nuevo que no era nada con importancia y me volví a casa, pero pasó un día y no me encontraba nada bien así que volví de nuevo al hospital, y esta vez al llegar vi como en los brazos tenía manchas moradas e iban a más. Al ver esos los médicos sí que se preocuparon y empezaron ha hacerme pruebas… y ya no recuerdo nada más. Entré en coma ,¡ uf todo fue una pesadilla!, tan sólo sé que cuando desperté de nuevo estaba lleno de tubos y las manos las tenía negras, así como todo el cuerpo, lo poco que podía mirar. Así estuve varios días sin que le dieran esperanzas a mi familia, no iba bien aunque había despertado del coma, poco a poco conforme iban pasando los días iba recuperándome más, un milagro para los médicos porque no entendían cómo iba evolucionando tan bien cuando me daban sólo unos días… En fin, lo demás podéis verlo con vuestros propios ojos: salí con vida pero tuvieron que amputarme las piernas y los brazos. Le dijeron a mi familia que me había dado sepsis meningocócica, una enfermedad que mata a diario y lo peor de todo es que no supieron los médicos qué hacer ni qué tenía hasta que no salieron las manchas. Mi vida ha cambiado mucho, e incluso mi mujer me abandonó. Tengo 3 niños, la alegría de mi vida ahora, y gracias a mi familia, a mis amigos y a mis hijos sigo aquí luchando. Hoy en día ando con piernas ortopédicas y se asombran de cómo ando con ellas, se puede conseguir andar con mucho esfuerzo pero se consigue. Ahora sólo espero poder ir avanzando con mis manos, ya puedo hace mi firma y estoy en rehabilitación 3 días a la semana, claro fuera de mi ciudad porque aquí no hay nada para mi proceso de recuperación. Sé que Dios me ayudó y hoy en día doy gracias por estar avanzando tan bien, a veces la vida te pone pruebas sin respuesta pero en 1 año y 3 meses ahí voy luchando, poco a poco.
|

Descargar
