Coronavirus. Tranquilidad ante todo

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Compartimos el mensaje de Cristina Regojo Balboa, Médico Especialista en Análisis Clínicos y Presidenta de la Asociación Española contra la Meningitis.

El Covid-19 es una enfermedad que está estos días en boca de todos. ¿Por que tanta alarma ? Que no cunda el pánico.
La razón fundamental es el exceso de información, propiciada por las nuevas tecnologías, y que como suele pasar en temas de salud en ocasiones esa información no está debidamente contrastada por fuentes oficiales generando alarma y confusión. Ante esta situación, los organismos oficiales y también los profesionales sanitarios se han pronunciado. Desde hace unos días circulan constantemente por redes sociales mensajes tranquilizadores y realistas para contrarrestar el pánico generalizado que desafortunadamente se ha instaurado.

El Covid-19 es una enfermedad producida por un nuevo virus de la Familia CoronaViridae que ha sido posteriormente denominado SARS-CoV-2. El periodo de incubación se estima una media de 5 días es decir que tras la exposición al virus los síntomas pueden aparecer entre los 2 y los 14 días. Las características de este virus hace que se adhiera muy fácilmente a la mucosa nasofaringea produciendo en la mayoría de los casos simples catarros con tos seca pero también se puede
adherir a la mucosa bronquial de ahí que en algunos casos produzca cuadros más graves de fiebre, tos seca , disnea ( dificultad para respirar) e infiltrados pulmonares bilaterales. En ambos casos la fiebre casi siempre está presente, se estima que entre un 83-98% de los casos y la tos seca entre un 76-82% de los casos de Covid-19 . Puede afectar a cualquier edad pero es raro los casos en niños menores de 10 años y los que ha habido han presentado síntomas leves, dato tranquilizador para las papás. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar.

Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardíacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave.

Por orden de frecuencia los países más afectados son China, Corea del Sur, Italia, Irán, Francia y Alemania. El 90% de los casos proceden de Wuhan (China) donde se dio la voz de alarma el 31 de diciembre del 2019, las investigaciones apuntan que el caso 0 comenzó en un mercado mayorista de marisco, pescado y animales vivos donde se cree que un animal sin identificar la trasmitió al hombre.

A día de hoy hay 95270 casos confirmados en todo el mundo, 4292 en Europa y 237 en España (fuente Ministerio de Sanidad y Consumo).

Las cifras a priori asustan pero la realidad es que hay cifras muchísimo peores de otras enfermedades infecciosas como la gripe, la meningitis, sarampión, etc y sin embargo son enfermedades ya instauradas en la memoria colectiva y con las que aparentemente convivimos .

Si nos llaman la atención, la rapidez con la que se está extendiendo, la OMS estima que la tasa de contagio está entre 2 y 3 y para poder controlar una epidemia es deseable que sea menor de 1. Por tanto todas las medidas informativas e higienicosanitarias que se están tomando está enfocadas a disminuir la tasa de contagio y a atender precozmente a los pacientes más graves. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca.

La más importante medida de prevención es no estar cerca de una persona afectada (de ahí la importancia del aislamiento), acostumbrarse a toser en el hueco del codo o un pañuelo desechable e insistir muchísimo en la higiene de manos con agua y jabón o solución hidroalcohólica (las manos pueden transmitir la enfermedad). Esto es mucho más importante que el uso generalizado de mascarillas. La escasez actual de mascarillas está perjudicando a quienes realmente lo necesitan: personal sanitario y enfermos inmunodeprimidos .

Los profesionales sanitarios nos mantenemos a la expectativa vigilando muy de cerca el comportamiento de este virus que confiamos que empiece a desaparecer con la primavera-verano ya que al igual que otros virus no resiste a las altas temperaturas.

Pero lo más importante y que estamos continuamente recordando es que la tasa de letalidad de la enfermedad es baja, se estima un 0,4 % (en meningitis es del 10% por ejemplo ),

Esta cifra podría ser incluso menor porque hay muchos casos que no se diagnostican por ser cuadros leves que pasan desapercibidos y no se tienen en cuenta en el cálculo de las tasas. En resumen la proporción de fallecidos por casos contagiados es bajo y está directamente relacionado con la edad y con personas con patologías graves de base. En España tenemos la suerte de disfrutar de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, disponemos de las pruebas diagnósticas necesarias para su detección y nuestros profesionales están preparados para tratar a los afectados que precisen atención hospitalaria. Estemos tranquilos y centrémonos en cumplir las recomendaciones de las autoridades sanitarias para ayudar a frenar su propagación. El 80 % salen adelante sin tratamiento y los más graves necesitan tratamiento de soporte.

Investigadores de todo el mundo se han volcado en encontrar una vacuna y un tratamiento eficaz que corte la infección precozmente. Pronto tendremos resultados esperanzadores.

La OMS es muy cuidadosa en sus comunicados pues es consciente del peligro de los bulos y de su rápida circulación en las redes sociales. No ha hablado todavía de que estemos ante una pandemia de coronavirus y si se diera el caso medirá mucho la información que transmita porque el mayor peligro hoy en día no es una epidemia ni una pandemia de Covid-19 sino la pandemia de miedo que ya estamos sufriendo. Confiemos en nuestras autoridades sanitarias y combatamos ese miedo.

MÁS INFO EN www.mscbs.gob.es