Entre los 12 y los 18 años, dormir bien es tan importante como alimentarse o hacer ejercicio. Sin embargo, el ritmo escolar, el uso de pantallas y los cambios hormonales pueden alterar los hábitos de sueño en esta etapa.
Desde la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) te contamos cuánto debería dormir un adolescente, por qué es clave para su salud física y emocional, y cuándo conviene consultar con el médico si el cansancio persiste.
🕒 ¿Cuántas horas debe dormir un adolescente?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American Academy of Sleep Medicine, los adolescentes deben dormir entre 8 y 10 horas por noche para funcionar adecuadamente durante el día.
Sin embargo, diversos estudios muestran que más del 60% de los adolescentes en Europa duermen menos de 8 horas, lo que puede afectar su concentración, estado de ánimo y sistema inmunológico.
🧠 Beneficios del sueño en esta etapa
Dormir bien no solo mejora el rendimiento escolar, también es clave para:
- Regular emociones y evitar irritabilidad o ansiedad.
- Fijar lo aprendido durante el día (memoria y atención).
- Favorecer el crecimiento físico y la maduración cerebral.
- Prevenir enfermedades, gracias al fortalecimiento del sistema inmunológico.
El cuerpo y la mente de tu hijo necesitan descansar para poder desarrollarse en equilibrio.
🚩 ¿Cómo saber si no está descansando lo suficiente?
Algunos signos comunes de falta de descanso en adolescentes son:
- Dificultad para despertarse por la mañana, incluso con muchas horas de sueño.
- Somnolencia diurna frecuente, especialmente en clase.
- Cambios de humor injustificados o irritabilidad constante.
- Dificultad para concentrarse o bajo rendimiento escolar.
- Dolores frecuentes de cabeza o sensación de fatiga persistente.
📌 ¿Cuándo conviene consultar con el médico?
Si tu hijo o hija parece estar constantemente cansado o tiene somnolencia excesiva incluso tras dormir varias horas, es recomendable consultar con el médico de familia o pediatra.
Esto ayudará a descartar posibles causas médicas, como trastornos del sueño, infecciones persistentes o deficiencias nutricionales.
🟠 Una fatiga que no mejora con el descanso puede ser una señal de que algo más está ocurriendo.
✅ Recomendaciones prácticas para un mejor descanso
- Establece una rutina de sueño con horarios regulares, incluso en fines de semana.
- Evita pantallas (móvil, tablet, ordenador) al menos una hora antes de dormir.
- Crea un ambiente tranquilo, con poca luz y sin ruido.
- Fomenta actividad física durante el día, pero evita el ejercicio intenso en la noche.
- No abusar de bebidas con cafeína o azúcares a última hora.
Acompañar el descanso de tus hijos es una forma más de cuidar su salud. Dormir bien les ayuda a crecer con equilibrio, afrontar los retos diarios y fortalecer su sistema inmunológico.
Y cuando algo no parece ir bien, consultar con el médico es el mejor primer paso.