¿Notas que tu hijo o hija está más irritable, triste o cambia de humor sin razón aparente?
Aunque es normal que los niños tengan días mejores que otros, hay momentos en los que estos cambios emocionales pueden estar diciéndonos algo más.
Desde la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) te ofrecemos esta guía para comprender mejor el comportamiento infantil y saber cuándo los cambios de humor podrían estar relacionados con el bienestar físico o emocional de tu hijo.
🧠 Cambios de humor en niños: ¿qué es normal?
Entre los 6 y 12 años, los niños están en pleno desarrollo emocional y cognitivo. Es habitual que:
- Experimenten frustración con facilidad.
- Se sientan inseguros o sensibles ante nuevos entornos.
- Tengan reacciones exageradas cuando están cansados, hambrientos o sobreestimulados.
- Se expresen a través del llanto o el enfado por no saber aún regular sus emociones.
Estos comportamientos, en general, forman parte del crecimiento. El entorno escolar, los cambios físicos o la presión social también pueden influir.
🔎 ¿Cuándo prestar más atención?
Algunos cambios de humor pueden ser una señal indirecta de que algo no va bien. Observa si se presentan junto con:
- Fatiga constante o somnolencia durante el día.
- Dolores frecuentes (de cabeza, estómago, piernas…).
- Pérdida de apetito o alteraciones del sueño.
- Aislamiento social o rechazo a actividades que antes disfrutaba.
- Bajada repentina en el rendimiento escolar.
Estos signos, aunque no son necesariamente graves, pueden indicar desde una baja emocional, hasta una infección leve o incluso una condición médica en desarrollo. La clave está en la duración y la combinación de síntomas.
💡 El vínculo entre cuerpo y emociones
A veces, una infección leve, el estrés o incluso el inicio de una enfermedad pueden reflejarse primero en el estado de ánimo del niño.
Por eso, detectar cambios emocionales también es una forma de prevenir y actuar a tiempo.
En casos puntuales, enfermedades más serias como algunas infecciones del sistema nervioso (como la meningitis) pueden empezar con alteraciones del comportamiento, cansancio o irritabilidad. No se trata de alarmar, sino de estar atentos a las señales del cuerpo y la mente.
👨👩👧 Consejos para madres y padres
- Escucha a tu hijo sin juzgarlo.
- Observa su comportamiento de forma continuada.
- Habla con su profesor o profesora si notas cambios relevantes.
- Crea rutinas que le aporten seguridad emocional.
- Consulta al pediatra si el cambio de humor es persistente o va acompañado de otros síntomas físicos.
La infancia es una etapa de cambios, y en la mayoría de los casos, los altibajos emocionales son parte natural del proceso. Desde la AEM te acompañamos con información fiable para ayudarte a entender mejor a tu hijo y apoyar su bienestar en cada etapa.